De qué va el blog...

Como fondo de página he elegido la escultura  El Pensador, del francés Auguste Rodin. Me gusta para dar sentido a este blog. Hay una frase del poeta, guionista y cineasta estadounidense Paul Auster crucial para decidirme a darle trabajo al intelecto. Es esta: “Escribir no es solo una forma de transmitir ideas es, sobre todo, una forma de tenerlas”.  Ya tienes la razón de ser de este blog. Pensar, discurrir, tener ideas propias, ir de Pensador, pero no solitario, porque asumo que vivo en una casa común de ocho mil millones de seres humanos, y una sala de estar llamado internet.

Hay un estudio muy revelador que evidencia que estamos perdiendo sin darnos cuenta la capacidad de reflexionar. Según este estudio la humanidad está sumida en el “efecto Flynn inverso”. Queda resumido en pocas palabras: el cociente intelectual del ser humano va disminuyendo con el paso de las generaciones. ¿El principal causante? El teléfono móvil con internet. Y unas principales víctimas: los jóvenes.

Los jóvenes, siempre los jóvenes los más afectados; pero éste es un mal que nos afecta a todos. ¿No crees?

¿Y qué hacemos? Pues ir a la batalla, convertirnos en hidalgos de nosotros mismos. ¡Se tú mismo! podría ser el principal lema de tu vida. Sin estereotipos adquiridos, sin calcos ni fotocopias. La idea es pensar por uno mismo para vivir como uno piensa.

Puede que seas de los que se llevan el dedo pulgar al oído y el meñique a la boca para identificar en una conversación que estás haciendo referencia a una llamada telefónica; o de los que inician una frase, consejo o comentario con un “escucha…”, para dar realce a lo que a continuación van a decir categóricamente. Podrías estar dentro de los que se escudan en los demás con la frase “es que todos lo hacen” para justificar una decisión éticamente comprometida. A lo mejor te despides con un “buena tarde” en lugar de un “hasta mañana”, que a mi modo de ver es más completo porque estás deseando también pasar una buena noche a tu interlocutor. Son ejemplos de estereotipos, de clichés habituales que nos hacen… como la mayoría. Y puede que no se malo, pero sí aburrido, muy aburrido.

En fin, que mi intención es invitarte a  despertar de la monotonía y darte cuenta que somos demasiado similares a los demás. ¿No te parece atractivo ser capitán de tus pensamientos? ¿Defender tu manera de ser con la pólvora de tus ideas? Es una revolución que tiene que empezar por uno mismo.

Naturalmente que el objetivo no se consigue de hoy para mañana. La constancia hay que convertirla en hábito, y para eso hay que trabajarla. Principalmente con una herramienta: la lectura. No para empaparte de idealismos, teorías y movimientos que arrastran hacia una manera de pensar, y en muchos casos hacia un pesimismo conducente a la resignación, a pensar la razón que llevo yo y lo muy equivocados que están los demás; pero ya está, ahí me quedo, en un grisáceo conformismo. Este no es el camino.

Te diría que lectura fresca, de esa que invita a subrayar un texto, una frase, que te haga pensar, no que piense por ti. Y, sobre todo, que sirva de aliciente para emprender el propósito de ser ¡tú mismo! Por eso, este blog te proporciona una página para recomendarte libros que puedan ser de tu interés, que inspiren optimismos y ganas de cambiar el mundo desde tu vivir cotidiano. Y a partir de ahí lanzarse a ver qué pasa. Estoy convencido que es el mejor método.

Empecé con una frase y termino con otra. Esta es del filósofo y psicólogo estadounidense William James: “El mayor descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden alterar su vida cambiando de actitud”. Si te vale para emprender el camino, ya habrás dado el primer paso.